Rituales de tránsito
La vida está llena de hitos. Decía Naolí Caamal que «los ritos de tránsito son ceremonias fundamentales que simbolizan la transición de una persona entre diferentes etapas de la vida y roles sociales».
Este curso he trabajado en cuatro centros de primaria y mi intervención se ha dispersado sin concretar, pero el pasado estuve solo en uno de secundaria y tuve dos grupos de tutoría con alumnado de Diversificación Curricular de tercero y cuarto de la ESO. Teníamos una hora semanal. Tratábamos diferentes temas con una rutina establecida: primero hacíamos una sesión de meditación, después les contaba un cuento de la selección que realicé el curso anterior “Cuentos en un minuto”, hablábamos de una película, veíamos y comentábamos tres o cuatro escenas. Siempre me costaba que se centraran en la tarea, generar debate. Había que sacarles los temas con sacacorchos. Tanto en el grupo de tercero como el de cuarto tenía dificultades para trabajar la meditación, aunque en el tercer trimestre a base de constancia conseguimos centrarnos y mantener silencio y atención. Me quede con la sensación de que había conseguido algo pero también con la amarga idea de no haber conectado con el grupo, eso creía. Hace un mes recibí un mensaje de un alumno del grupo de tercero diciéndome que les haría mucha ilusión que fuese a su graduación. Para mí fue un regalazo. La fijaron para el pasado viernes 19 de junio, tenía otros planes pero hice todo lo posible por estar allí. Estuve. Cuando trabajas en Educación la recompensa no es inmediata, cuesta en llegar. A mí me llegó al curso siguiente, la verdad es que para mí fue un orgullo que contasen conmigo. No recuerdo haber hecho fiesta de graduación ni en EGB, ni el COU, sí en la Universidad. Ahora se lleva más. La gala fue exquisita, un alumno tocó el piano y otro interpretó la canción “Pájaros de barro” junto al profe de música a la guitarra. Estaban todos de punta en blanco. Les fui viendo sentados en sus filas y cuando bajaban del escenario tras recibir el diploma, estaba en el espacio reservado para el profesorado. Los saludaba, sus miradas eran frescas y todas me lanzaban un agradecimiento por estar allí. Me gustó. Fui una parte de su formación, pequeña, pero una parte al fin y al cabo. Al finalizar el acto estuve con varios de ellos y les desee un buen futuro. Todos me agradecían que hubiese estado allí. No hicimos foto de grupo, cada uno estaba con sus familiares. Tampoco hacía falta, la fotografía de sus miradas me la llevo para mí.
Mañana es la graduación de mi hija, está muy ilusionada. En esta ocasión lo viviré desde el rol de padre, tendré que dejar en casa el pantalón corto y las chanclas que luzco por el calor, tendré que estar a la altura de las circunstancias. Eso sí, no me pondré traje. Candela sí que se ha comprado un traje y zapatos para la ocasión, al finalizar el acto iremos a cenar a un restaurante, tengo la suerte de que está mi padre también. Necesitamos rituales de tránsito.
La semana pasada tuve que impartir una charla a madres (y algunos padres) de nueva escolarización, sus hijos tienen tres años y se incorporan a primero de Educación Infantil. Otro tránsito más, en este caso el ritual se extiende a lo largo del verano y entre otras cuestiones tendrán que controlar esfínteres y quitarles el pañal. En esta ocasión las madres estaban un poco más tensas que las de los graduados, tenían muchas dudas y las primerizas, las que no habían tenido otro hijo que hubiese pasado por este tránsito, me lanzaban preguntas, algunas complicadas. Esta semana tengo otras dos sesiones o otros dos colegios.
La vida está llena de hitos y son necesarios los rituales de tránsito, nos preparan y nos obligan a proyectarnos hacia el futuro, mirando con ternura un pasado que ya no volverá. Los pequeños dejan atrás la guardería, los graduados la Educación Obligatoria. Se adentran en la escuela los primeros y en la construcción de una vocación los segundos.
El último hito por el que he transitado ha sido mi cincuenta cumpleaños, me prepararon una fiesta que no podré olvidar. Me preparé entonces para bajar la cuesta hacia la jubilación, otro de los hitos normativos que vivimos…
Qué haríamos sin nuestros rituales de tránsito, tan necesarios.
Buena semana y cuidado con los calores.
Gorka “ritualero” Fernández Mínguez



